El yoga y la terapia psicológica hacen un
equipo perfecto porque unen el cuerpo y la mente para ayudarte a sentirte mejor. En la terapia hablas de lo que te pasa y ordenas tus pensamientos, mientras que el yoga te ayuda a calmar los nervios y bajar la ansiedad a través de la respiración y el movimiento.
Cómo funcionan juntos en el día a día
* Sentir las emociones: El yoga te enseña a notar dónde guardas el estrés (como el cuello tenso o un nudo en la panza) para que puedas charlarlo en terapia.
* Frenar la ansiedad: Aprender a respirar en yoga te da un "botón de pausa" para calmar la mente cuando te sentís desbordado antes o después de una sesión.
* Soltar tensiones: A veces el cuerpo guarda angustias que no salen con palabras; moverte de forma consciente ayuda a liberar ese peso físico.
En resumen: la terapia te ayuda a entender tu mente y el yoga te ayuda a calmar el cuerpo para poder llevar todo mejor.